martes, octubre 10, 2006

.- TIBET Day 6: Pomi-Pasho. "Busco a Yak"

El yak tibetano, hermano de la vaca pero mucho más peludo. Suele habitar por encima de los 3000m de altitud y tiene mayor capacidad pulmonar que su pariente. De él se aprovecha todo, como los españoles hacen del cerdo. Pero si hay algo que se sobreutiliza en el Tibet es la mantequilla de yak. Sencillamente está en todas partes. En los mercados en grandes bloques, en el famoso té tibetano (té mezclado con mantequilla de yak) y como combustible de las velas de todos los templos budhistas habidos y por haber. Su olor impregna todo en el Tibet, la ropa de los tibetanos huele a mantequilla de yak, la de los turistas también después de unos días. El olor es intenso y no muy agradable, pero al cabo de unos días uno acaba por acostumbrarse. El té de mantequilla de yak es de un sabor repugnante, pero hay que probarlo. En la foto un yak con el Glaciar Midui al fondo, una maravilla.

Moraleja para las mujeres: "Por mucho escote que llevéis, no busquéis a Jacques en el Tibet, sólo encotraréis a Yak."